miércoles, 9 de septiembre de 2015

CARROZAS


Como un homenaje a los miles de turistas de Colombia y el mundo que llegan a Pasto para disfrutar del Carnaval de Negros y Blancos, el artesano Luis Alberto Erazo Argoti arma su carroza ‘Expreso Carnaval’.
Erazo Argoti ha elaborado 28 carrozas consecutivas y es uno de los maestros más cotizados de este festejo que cada año, del 4 al 6 de enero, se disfruta en Pasto y que en el 2009 fue declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

“No he ganado primeros premios”, reconoce con sencillez y humildad, pero advierte que la mayoría de sus carrozas han sido premiadas con segundos, terceros y hasta con puestos secundarios.
Para esta ocasión trabaja en una carroza de dimensiones espectaculares, como las que caracterizan este carnaval. El 6 de enero, en el desfile magno que atravesará la senda del Carnaval desde la avenida Boyacá, hasta el hotel Morasurco, verán, junto a otras 18 carrozas, su chiva de 14 metros de largo por 3,80 metros de ancho.
Hace cinco meses, en compañía de sus hermanos, Felipe y Nelson, entregó la maqueta a consideración de Corpocarnaval, la entidad responsable de estas festividades, para su aprobación.
El avance hasta ahora es de un 80 por ciento. Comenzó a armarla en el vehículo en que la movilizará y para pintar las figuras ha contado con el apoyo de unas 20 personas que trabajan en su taller del barrio Panorámico, al nororiente de la capital de Nariño.
“El trabajo más complejo es el que comenzamos por estos días, porque empezamos a armar las figuras y a organizar el montaje dentro del carro”, afirma Erazo.
En la elaboración de esta carroza combina la técnica tradicional consistente en un modelado de arcilla y barro con papel maché, con la moderna en la que se emplean materiales como resinas e icopor.
“Nosotros hemos sido defensores de la técnica tradicional, del uso del barro porque es más práctico, lo manejamos mejor”, comenta el artesano.
Su carroza ‘Expreso Carnaval’ está compuesta por cinco figuras principales y alrededor de la chiva van otras 14 figuras que representan a los turistas.
Adelante va un pregonero de 5 metros de altura, que anuncia la salida y destino del vehículo. “Además del homenaje que les queremos brindar a los turistas, también exaltamos a las chivas, que son un transporte tradicional en los campos de Colombia y que son reconocidas en el mundo entero”, agrega el artesano.
Utiliza colores carnavalescos o fosforescentes en la decoración de la carroza que será montada en un camión Fiat modelo 2000 que avanzará por la senda del carnaval a lo largo de 7 kilómetros. Todo pesa unas cinco toneladas.
Son muchas las anécdotas que tiene Luis Alberto en su memoria, pero la que nunca olvidará fue cuando al salir al desfile se le pinchó la llanta de su carroza y el rin se despegó y rozó su rostro.
“Por un centímetro más y no estaría contando el cuento ahora; eso fue hace unos 15 años, la carroza se llamaba ‘Entierro quillacinga’, recuerda. Ese año, si no fuera por la solidaridad de un conductor de un bus de transporte urbano que le prestó la llanta, no hubiera podido terminar el recorrido.
En sus carrozas ha plasmado desde los mitos y leyendas hasta la vida cotidiana. Tiene 60 años de edad, 40 dedicados al Carnaval de Negros y Blancos y a la elaboración de las carrozas.
Su padre, Segundo Gustavo Erazo, contrario a él, se dedicó a realizar comparsas, pero eso sí les inculcó a sus tres hijos el arte y la cultura en medio del tradicional festejo.

CARNAVALES


El Carnaval de negros y blancos tiene su origen en la fusión de múltiples culturas y expresiones, correspondientes a los Andes, la Amazonia y la cultura del Pacífico.El carnaval de negros y blancos nació en el siglo xvi en el año 1546 Este hecho lo caracteriza y diferencia entre otras expresiones similares, empezando por la fecha en que se realiza, la cual tiene un origen netamente indígena, puesto que coincide con la celebración de la Luna (Quilla), que guarda reminiscencia con los rituales efectuados por los Pastos y losQuisquillas, culturas agrarias que, en época de cosecha, honraban con danzas a la luna, y en otros rituales hacían rogativas al sol, para amparar sus cultivos.
Jugadores contemporáneos del Día de Blancos, 6 de enero de 2007.

Música de Murga
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Interpretación del tema "Cachirí" de Luis "Chato" Guerrero realizada por una de las murgas tradicionales del Carnaval de Negros y Blancos.

Estas celebraciones, con la fusión e influencia de la cultura española dan origen alsincretismo hispano religioso, que generan proto expresiones de lo que será el carnaval de Pasto. A comienzos del siglo XIX, las autoridades de la colonia prohíben estas fiestas para evitar los levantamientos indígenas, y hacia el 1834 reaparecen los festejos de indios con sus churumbeles, los mestizos con mascaradas y principalmente algarabías de vecinos, todas estas fiestas debidamente enmarcadas en el calendario religioso, principalmente con las festividades de la Virgen de las Mercedes (24 de septiembre) y de la Inmaculada Concepción de María (8 de diciembre).
En aquellas épocas, en víspera del Día de Reyes también se realizaba festiva y espontáneamente el juego de negritos, principalmente entre blancos y mestizos, debido a la escasa presencia de población negra en Pasto. Esta festividad contrastada por la extroversión de una comunidad caracterizada por una vida apacible y taciturna, que encontraba en esos días una oportunidad de romper lo establecido y liberar el espíritu.
Su origen fue un "asueto" a negros, originado en el Gran Cauca, comarca a la que pertenecía Pasto. En 1607 hubo una rebelión de esclavos en Remedios, Antioquia que causó pánico entre las autoridades coloniales. Este evento era recordado por la numerosa población negra de Popayán quien demandaba un día de descanso en el cual ellos pudieran ser verdaderamente libres. Para conservar la paz social, la Corona Española concedió el día 5 de enero, para tal efecto:
“EL PRÍNCIPE, DÍA VACO PARA LOS NEGROS ESCLAVOS”. Agora entendyendo dicha relayón e solicitud de muchos esclavos negros de dicha provincia vengo a deciros a voz que se acoge paternalmente dicha solicitud y se dará día vaco enteramente a los negros y será el 5 de enero, víspera de la fiestas de las Santas Majestades y venerando estima a la Santa Majestad del Rey Negro. Fechada en Madrid. “Yo el Príncipe”.3
Jugadora del día de Negros, 5 de enero de 2007.
Esta noticia fue dada a conocer por bando en Popayán y así fue como el 5 de enero, se declara día libre para las gentes de color; la población negra de la capital del Cauca salió a las calles a bailar al ritmo de la música africana y empezaron a pintar de negro las afamadas paredes blancas de esa población. Posteriormente esta costumbre se regó por el sur, tomando una inusitada fuerza en la fría ciudad de Pasto, donde cuenta el cronista José María Cordobés Moure, ya hay vestigios de que se jugaba hacia 1854. Es así como se configura el génesis del juego de Negros y de Blancos de Pasto, y de este modo transcurriría sus primera décadas.
El juego de Blancos, parte importante del carnaval, nace en el amanecer de un Día de Reyes (seis de enero) de 1912, fundado en la necesidad de expresar la imaginación, el juego, la amistad y de compartir la alegría que por esas fechas reanima la vida. En una fina y exclusiva casa de citas de la ciudad, la casa de las señoritas Robby ubicada en la Calle Real (actual Carrera 25), el atrevimiento de don Ángel María López, afamado sastre de la ciudad, lo lleva a tomar la polvera francesa de una de las damas más solicitadas y procede a esparcir los polvos con perfume de mujer, entre todos los presentes con el grito de ¡Vivan los Blanquitos!, como una respuesta al ya tradicional juego de Negros. No tardaron los compañeros del maestro cortador, en ser víctimas primero y luego partícipes del juego. Luego, todos habrían de salir a la calle a repetir la broma con los desprevenidos parroquianos que salían de la Misa de Reyes de la iglesia de San Juan Bautista, repitiendo¡Que vivan los Negros y que vivan los Blancos!,4 expresión que bajo la custodia del Galeras, se insertará por siempre y con vigor en la esencia de los pastusos.
BAILES EN EL CARNAVAL


Para el Carnaval de Negros y Blancos 2011, trabajamos una propuesta inspirada en los danzantes de Males (Nariño) y los danzantes de Pujili (Ecuador). En una propuesta marcial se engalanaron las calles de San Juan de Pasto el 3 de enero de 2011, 50 músicos acompasaban el caminar de 120 bailarines, aun cuando la lluvia era un factor en contra el compromiso adquirido con la comunidad pastusa y con los turistas era más fuerte y brindaba la energía necesaria para salir adelante con nuestra propuesta. A ritmo de albazo, sanjuan y nuestra Guaneña, hicimos que los espectadores se olviden del frío de la ciudad y disfruten de nuestra participación en el canto a la tierra.
Los Danzante del Carnaval, una propuesta innovadora y, como es costumbre en el trabajo de nuestro colectivo, una propuesta que busca rescatar las tradiciones del pueblo nariñense.

Danzantes del Sur


La tierra es la madre y por lo tanto no pertenece al hombre sino que el hombre pertenece a ella, el territorio está compuesto por la cultura y la apreciación simbólica y mágica que se tiene del espacio y el tiempo, los mitos de creación ligan al hombre con los elementos tierra, aire, fuego, agua y las entidades que sostienen y brindan pervivencia a la comunidad, es así como la noción de frontera se abre en relación a la noción occidental, los caminos comunican a los pueblos de punta a punta del continente, comunicando también los elementos que componen sus culturas, cada pueblo evoca el espíritu de la danza a través de la fiesta, el ritual y el danzante; permitiéndonos encontrar elementos comunes entre los pueblos indígenas en general, los del sur de Colombia y el norte del Ecuador en particular, las fiestas en honor al corpus christi, los santos patronos, al solsticio y el equinoccio en cuanto siclos cósmicos, terrenales y comunitarios.
El cierre de ciclo y la danza simbolizan un trance de reconciliación entre ellos y la naturaleza por desencuentros y faltas que van en contra de lo regido por la sociedad, todo lo que está mal se cura para renovarse, tomar la chicha, sonar el tambor y el pito se convierten en el llamado a los espíritus que simbolizan la fertilidad, derrochar la abundancia de la tierra en la fiesta es dar importancia a la abundancia que la tierra brinda, en este momento la danza hace gala de una intima comunicación con la tierra y el cosmos, en agradecimiento de todo eso que se recibe, ser danzante es hacer honor al legado que se lleva en la piel y el ritmo del cuerpo, la preparación es la vida que se entrega en el ritual.
Los pingullos, bombos y cascabeles acompañan el ritmo del danzante que ha heredado de sus abuelos el sentido y la fuerza de sus pasos, así como los elementos de su atuendo que denotan el sincretismo de su cultura, elementos españoles como los espejo, la corona, la falda, la capa e indígenas como el colorido, las plumas, las pieles de animal, el totumo de chicha o chapil y los símbolos bordados que recubren al danzante dándole su identidad en la fiesta y como reconocimiento al taita de la danza.
En Nariño y Ecuador cada pueblo indígena ha recobrado o mantenido sus danzas tradicionales y con ellas sus danzantes, entre los que sobresalen:
Los Danzantes de Males: Del pueblo de Males municipio de córdoba del departamento de Nariño, Colombia. “Descendientes del pueblo de los pastos quienes en ritos agrarios hacen un homenaje a la siembra y la cosecha de la Pacha Mama (la tierra) así mismo se baila para festejar el triunfo de la guerra sobre otras tribus”. San Bartolome es su santo patrón a quien le hacen honores y visten para sacarlo en procesión, son varias las danzas que se interpretan, la danza de la serpiente, de la trenza, las cuatro puntas y otras que al ritmo del tambor y del pingullo.
Danzantes de Males, Nariño.

Danzantes de Yaramal: Del municipio de Ipiales en el departamento de Nariño, Colombia. A partir de ocho personajes entre los que se personifica a San Isidro labrador, los danzantes visten trajes particulares con elementos como la corona, los cascabeles, la vara de mando, la falda, la capa entre otros son parte de su atuendo que aluden al personaje recreando el proceso de la siembra, la cosecha y el poder del ángel para amansar, hacer trabajar al toro y la baca en el arado. En su danza solo intervienen hombres ya que desde la comunidad de Yaramal la mujer se consideraba impura para llevar el bastón de mando, en la actualidad su participación es importante por el legado que dejo una indígena oriunda de Ipiales que como promesa llevo a los danzantes para que realizaran el festejo en honor a San Lorenzo. Cuatro músicos entonan melodías que ha ritmo de bombo y pingullo convocan a la comunidad e inspiran el movimiento de los danzantes en su expresión ritual y simbólica, su festejo se celebra en el mes de agosto.
Danzantes de Yascual: Entre los pueblos más antiguos pertenecientes a las tribus Pasto está Yascual, hoy corregimiento del municipio de Túquerres. Uno de los aspectos fundamentales de la fiesta y que tiene que ver con los rituales agrarios, consiste en levantar altares o castillos de alimentos denominados votos. Al término de la fiesta se danza y se entrega de una porción del voto a diferentes personas y familias de la población indígena y campesina, garantizando año tras año la realización de la fiesta sin dificultades económicas quien recibe entrega el próximo año. Los danzantes de Yascual realizan una danza ceremonial en la fiesta del corpus, está conformada por cuatro danzantes (una cuadrilla) y un general. Cada danzante efectúa movimientos característicos según sea su orden, el general es quien realiza los movimientos principales, motiva a sus danzantes y pronuncia las consignas alusivas a esta festividad. El vestido lleva una corona adornada por penachos de plumas de variados colores y en su parte frontal y posterior llevan fijados espejos y trenzas largas, utilizan camisas de variados colores, con encajes o vuelos en el brazo, antebrazo y hombros, es una danza estrictamente masculina, en las pantorrillas llevan sujeto un cuero con cascabeles, durante la danza levantan una vara o bastón de madera de un metro de largo aproximadamente. La música se interpretada en instrumentos indígenas como el bombo, el tambor, la flauta y el pingullo (flauta dulce), esta fiesta ritual de música, danza, chicha y comida comunitaria la realizaban durante los días miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo de la semana correspondiente a la fiesta católica del Corpus Cristi.
Los danzantes en Pujilí: Del Cantón Pujilí, en la Provincia de Cotopaxirepública del Ecuador. “El danzante es uno de los personajes, clásico de los festejos del Hábeas Christi. Visten penachos, alfanje, calzones de encajes muy anchos, cascabeles y alpargatas; en el penacho hay hojas, espejos, conchas y monedas de colores. Los danzantes eran caciques de la comarca, quienes, rendían culto a los dioses en agradecimiento a la cosecha y la productividad. El danzante es un personaje que representa al cóndor, ya sea por el ritmo de su baile o por su movimiento folclorista.El danzante viene de una pasado lejano, su relación con el baile militar que ejecutaban los incas en el mes de agosto; es una honra al poderoso Inti, creador de la vida y la hermosura”


















miércoles, 2 de septiembre de 2015


EL SANJUANERO

sanjuanero 300x224 El traje típico del Sanjuanero Huilense
Son varios los bailes típicos que caracterizan el folclor colombiano, y el sanjuanero es uno de ellos, este baile es sello de la región huilense, y su traje es primordial para su desarrollo.
Para las mujeres: una blusa blanca y en corte bandeja, rodeada por arandelas, elaborada en randas y encajes, adornadas con aplicaciones de lentejuela, con un ajuste entallado y cremallera atrás.
La falda es elaborada con satines de colores subidos, tiene decoraciones florales pintadas al óleo o de flores troqueladas de seda y vuelos en rondas que armoniza con los de la blusa, su largo es a media pierna y su ancho es de ruedo y medio.
Bajo la falda está la enagua o pollerín, primordial para la ejecución de varios pasos y figuras. Tiene tres vueltos, el más amplio lleva varias arandelas de encaje.
El traje masculino es más sencillo, pero de igual importancia: Sombrero elaborado a mano, camisa con cuello abierto, botonera adelante centrada, originalmente blanca, rizada en la pechera y decorada con lentejuelas y encajes; el pantalón es de prenses en color blanco o negro. Los accesorios del traje los comprenden el rabo de gallo o pañuelo de seda o satín rojo y el cinturón de cuero.

TRAJE DE LA GUANEÑA




El traje típico de uso diario de la mujer nariñense es falda negra y blusa blanca y sombrero de paño; los hombres usan pantalón ancho de colores oscuros, camisa blanca, ruana, zapatos negros y sombrero de paño. Dependiendo de la región y sobre todo del clima, los trajes pueden cambiar. En la costa pacífica el traje de la mujer es generalmente un vestido fresco y blanco, pañoleta en la cabeza, o falda y blusa de manga corta; el hombre utiliza pantalón y camisa blancos y no usan calzado.
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Aunque algunos indígenas han adoptado el traje del campesino nariñense, se deben destacar en la zona andina sus mantas a rayas, vistosas faldas, abultados collares y su corte de pelo. En algunos los penachos de plumas y los bastones de mando resaltan su jerarquía. El traje festivo típico de la mujer en Nariño es la conocida Ñapanga: blusa bordada con recamados de algodón rojo o azul, falda de bayeta o bolsicón, enagua, moño con lazo de cinta, candongas grandes, pañolón o chal con vistosos flecos que anudan alrededor de los hombros, alpargatas con capellada en hilo de colores y sombrero de paño. El hombre usa pantalón negro, camisa blanca, sombrero de paño, ruana de lana tejida y alpargatas con capellada en hilo blanco.

La Ñapanga ha constituido uno de los personajes más interesantes, no sólo por su tipicidad sino por su rol social y cultural. Como término aparece Ñapanga, en deformación del original Llapanga, voz quechua que significa “descalza”, nominativo aplicado a la “mujer del pueblo”. Otra aclaración etnológica, que vale la pena destacar, es aquélla que hace referencia al marco geográfico del personaje en cuestión, que abarca desde Quito hasta Pasto y Popayán. Originalmente, las bolsiconas de Quito se dedicaban a labores como el bordado y la modistería. Su ocupación ordinaria es la atención de la tienda o pulpería, pieza con rejilla tradicional donde se ofrecían artículos de primera necesidad.

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La pieza tradicional de la ñapanga pastusa ha sido el follado o “bolsicón” de bayetilla castellana en colores fuertes: azul claro, rojo vivo y morado episcopal. Sobre la cadera derecha se abre un largo bolsillo vertical.Acerca de la función socio-cultural desempeñada por las ñapangas en la historia del sur, es válido reconocer en primer lugar el nivel de organización femenina a través de formas asociativas o de gremio. En 1865 se celebraban en Pasto festejos populares con motivo de la independencia nacional; el Cabildo asignaba a grupos e instituciones el cargo de los costos de cada día de fiesta. Una de las fechas les correspondió atender a las “señoritas ñapangas”, según reza en un volante anónimo de la época. En 1926, en desarrollo del festival estudiantil, surge el “Gremio de Ñapangas” como iniciadoras de las celebraciones. De neta extracción popular, las ñapangas, organizadas en gremios, constituían el alma y nervio del Carnaval Andino de Negros y blancos en San Juan de Pasto, hasta bien entrados los años cincuenta.

miércoles, 26 de agosto de 2015

CURRULAO


Sobre la palabra se tienen varias versiones sobre su origen: nombre del tambor tradicional de una sola membrana llamado “conuno” y por corruptela idiomática se derivó el adjetivo “cununao” y de este currulao. También puede derivarse de uno de los pasos de rutina de su danza, el cual consiste en un acorralamiento o “encorrala’o” y por alteración currulao. Sobre el origen propio del currulao se dice que procede del continente africano, siendo además una de las supervivencias más representativas del desarrollo cultural de las concentraciones negras ubicadas en el litoral Pacífico colombiano. Es la danza que más sintetiza las herencias africanas de los antiguos esclavos radicados en las orillas del mar Pacífico y las cuencas de los ríos centro occidental del país. Sus dominios se extienden desde las bocas del San Juan (Chocó) hasta Tumaco, a todo lo largo del litoral y en la mitad occidental de los departamentos del Valle, Cauca y Nariño.

SIGNIFICADO
El currulao recibió ese nombre de dudosa etimología, posiblemente por el del tambor que Aquiles Escalante menciona bajo el nombre: Currulao. Sin embargo, sabemos que existe en la actualidad todavía el tradicional tambor de un solo parche llamado “Cununo” (nombre quechua que indica el origen de ese membranófonos) y no faltan quienes deriven el nombre de la tonada, a partir del cununo por proceso de carruptela idiomática: de la voz cununo, que se derivó el adjetivo “cununado” o “cununao” para darlo a todos los toques y danzas en que el cununo intervenía. Del adjetivo cununao salió la voz “currulao”. Y es sabido que la presencia del mencionado tambor es requisito obligado en la ejecución del currulao y de sus derivados y variedades
Es la danza patrón de las comunidades afrocolombianas del litoral Pacífico. Presenta características que sintetizan las herencias africanas de los esclavizados traídos en la época colonial para las labores de minería adelantadas en las cuencas de los ríos del occidente del territorio. En la ejecución del currulao es posible aún observar características propias de un rito sacramental impregnado de fuerza ancestral y de contenido mágico.
El currulao es un baile de pareja suelta, de temática amorosa y de naturaleza ritual. Los movimientos de los danzarines son ágiles y vigorosos; en el hombre adquieren por momentos una gran fuerza, sin desmedro de la armonía. La mujer perpetúa una actitud sosegada ante los anhelos de su compañero, quien busca enamorarla con flirteos, zapateados, flexiones, abaniqueos y los chasquidos de su pañuelo. La coreografía se desarrolla con base en dos desplazamientos simultáneos: uno de rotación circular y otro de translación lateral, formando círculos pequeños, los que a su vez configuran un ocho. Las figuras que predominan son la confrontación en cuadrillas, avances y retrocesos en corredor, cruces de los bailarines, giros, saltos y movimientos del pañuelo.
La danza adquiere gran belleza plástica mediante la concreción de variados elementos, como la esbeltez de hombres y mujeres, la seriedad ritual de los rostros, el juego con los pañuelos y la gracia de las actitudes, que son reforzadas con gesticulaciones, jadeos y giros. Como danza patrón, el currulao presenta variadas modificaciones regionales denominadas berejú, patacoré, juga, bámbara negra y caderona.





BUNDE

Danza religiosa que se ofrece a los santos cuya coreografía difiere del currulao a pesar de ser interpretado por los mismos instrumentos.
Como ritmo musical esta muy extendido entre las comunidades afrocolombianas del litoral Pacífico, con un posible ascendiente en Sierra Leona (África). Tiene carácter de canción lúdica y difiere, en grado menor, de la forma de canto empleado en los velorios de los niños. En este sentido es una expresión de los ritos fúnebres y, a la vez, una forma de canto inserto en el ámbito de las rondas y juegos infantiles que ejecutan los chiquillos en el patio de la casa mientras los adultos se ocupan del rito mortuorio propiamente dicho.
En la interpretación del bunde se emplean únicamente los tambores, que registran una métrica pausada. Los cantos, en coro, se alternan con los toques del tambor en aquellas ocasiones en que se trata de una celebración; en caso contrario, las voces no intervienen. Numerosas canciones del repertorio del litoral, que son cantos de folclor lúdico o rondas de juego, se bautizan con el nombre de bundes, tales como "El chocolate", "El punto", "El trapicherito", "El florón", "El pelusa", "Jugar con mi tía", "Adiós tía Coti" y "El laurel".